La empresa, fundada por Justin Kan, quiere llevar la tecnología disruptiva a la industria legal

Justin Kan, fundador de Atrium LTS –’Legal Technology Services’–, ha confirmado la finalización de su campaña de recaudación de fondos, cerrando 10,5 millones de dólares para su empresa de tecnología aplicada al sistema legal. 

La financiación ha sido liderada por General Catalyst, pero también ha incluido más de un centenar de inversores institucionales y ‘business angel’ que se han ido sumando al carro.

TechCrunch ha entrevistado al que fue también fundador de Justin.tv, para concretar cuáles son los planes para Atrium. Kan cuenta cómo la idea surgió tras observar, durante la búsqueda de financiación e inversores para startups como Justin.tv, el vacío tecnológico que había en los procesos legales. Y ahí visualizó una oportunidad.

Concretamente, Kan cree que la tecnología puede facilitar la coordinación y el seguimiento de un proceso legal no solamente dentro de la empresa y sus trabajadores, sino también entre la empresa legal y el cliente.

“¿Por qué no utilizan los bufetes de abogados una herramienta de gestión de proyectos para que los clientes puedan hacer un seguimiento del proceso legal?”, pregunta Kan. Atrium quiere agilizar y hacer más efectivos los procesos legales repetitivos.

El CEO de Atrium también justifica el por qué de tantos inversores. “No es solamente el capital, también queremos atraer a un montón de empresas que puedan ser consumidores potenciales de nuestro producto”, explica.

La innovación tecnológica en la industria legal

Las startups tecnológicas aplicadas al mundo legal aún es un mercado emergente –desde 2011, el total del sector ha recibido una inversión de 739 millones de dólares, según CB Insights–, sin embargo no son pocas las iniciativas que han surgido durante estos años en el sector. Principalmente se trata de productos dirigidos a abogados particulares, grandes bufetes de abogados o accionistas en el mundo de la legalidad.

Desde servicios legales on-line, servicios de protección de la propiedad intelectual o Inteligencia Artificial aplicada a la organización y resumen de casos judiciales, las startups de este sector tienden a dirigirse a un proceso o un ámbito muy concreto de la profesión.

Una de las iniciativas que cabe destacar es CaseMine, una startup india que busca sustituir paulatinamente algunos trabajos de los abogados por Inteligencia Artificial. Por ejemplo, uno de los procesos más tediosos y que lleva más tiempo es la investigación y recopilación de documentos durante un caso judicial. Para eso, han desarrollado un investigador legal virtual, el CaseIQ, que puede reducir el tiempo de estudio entre un 5 y un 50 por ciento, según declaró el fundador a Forbes.

El principal problema parece ser la poca predisposición del mercado para reconocer y aceptar una revolución tecnológica, por lo que hay pocas empresas del sistema legal que inviertan o estén interesadas en las iniciativas que surgen para el sector.

Lee ahora: Wonder.Legal se convierte en el primer gestor de documentos legales online para empresas y particulares

Más sobre Startups

WANTED: se buscan 10 millones $ de inversión para la nueva startup legal de Justin Kan

ShotSpotter dispara su valor un 26% en su salida a bolsa

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here