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Guardia Civil y UCO en la sede de Billy Mobile

El último martes 28 de marzo, el día amanecía con toda normalidad en el plácido barrio residencial de Sant Gervasi (Barcelona), pero toda calma se rompió cuando varios coches de la Guardia Civil y la UCO irrumpieron en el número 11 de Carrer Amigó. Un hecho muy poco corriente en una de las zonas más apacibles de la Ciudad Condal. Según pudimos saber más tarde, se trataba de un registro a la startup Billy Mobile, la cual ha sido acusada de fraude en telefonía móvil.

Al menos cuatro coches de la Guardia Civil junto con otros tres vehículos de la Unidad Central Operativa (UCO), que se encarga de investigar delitos relacionados con la delincuencia y el crimen organizado, participaron en  el registro.

Billy Mobile es una compañía de gestión de de publicidad móvil, la cual se basa en el envío de alertas para dispositivos móviles. Estas alertas incluyen mensajes donde se pide a los usuarios que inserten su número de teléfono o se descarguen una aplicación con ciertos incentivos de ofertas de trabajo o descargas gratis, entre otros. Cuando el usuario facilita su información personal, queda inscrito en la base de datos de la empresa sin haber aceptado ni concedido su aprobación. Más tarde, la empresa aplica sobrecostes en la factura del móvil.

Este tipo de prácticas se encuentran en el borde de la legalidad y se conocen como alertas premium o suscripciones premium.

¿Recuerdan los SMS Premium?

Si son conocedores del sector, recordarán los problemas legales con las “estafas de los SMS Premium” de hace más de diez años, de la mano de empresas como Movilisto, Buengiorno o Aztive Mobile. Este tipo de fraude que fue aplacado por la legalidad española, había derivado en gran variedad de timos a los usuarios. El nuevo caso de las alertas premium, es una variación de esas prácticas. La ley prohibió tales prácticas a las diferentes empresas de publicidad. Pero ya conocerán el dicho: “hecha la ley, hecha la trampa”.

En el ámbito del marketing y la publicidad, estos servicios se denominan plataformas de afiliación. Se trata de compañías que gestionan ofertas de terceros en otras páginas web. La dificultad reside en cómo rastrear el origen de estas ofertas, con el objetivo de encontrar el emisor inicial del “malware” que permite suscribir al usuario a estos servicios y les incluye un sobrecoste en la tarifa del móvil. La compañía utilizaba “interstitial”, que tapaba el contenido malicioso de la página web.

El delito cometido, también salpica a una de las startups con más éxito de Barcelona, Akamon. El actual CEO de Billy Mobile, también lo había sido de esta popular compañía vinculada a los juegos online. Los principales socios de Akamon, supuestamente habrían tenido relación con los SMS Premium mediante Aztive Mobile.

Debemos recordar que la normativa fue modificada para proteger al usuario de las diversas estafas. Pero en 2010, una polémica decisión de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) abrió nuevamente las puertas a esta práctica inconclusa. Esta nueva modificación, fue el principio de una nueva oleada de cobros de servicios no deseados mediante el teléfono móvil.

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