Durante el primer trimestre de 2017, la empresa de comida a domicilio ha perdido 52 millones de dólares

Los números no sonríen a Blue Apron, la empresa favorita de los ‘millenials’ para comprar comida a domicilio. Tras rebajar su Oferta Pública de Venta (OPV) considerablemente en su salida a bolsa la semana pasada –que quedó en menos de nueve dólares por acción, en comparación con los 17 dólares que se esperaba–, ahora su valor ha descendido un 9%.

A pesar de ello, Blue Apron mantiene una elevada valorización de 2.000 millones de dólares, un valor alimentado por las expectativas de generar 1.000 millones de dólares en beneficios durante 2017. Sin embargo, la realidad es otra: parece ser que a la empresa le está costando fidelizar clientes, viendo unos cuantiosos gastos en márketing que se han traducido en 52 millones de dólares en pérdidas durante el primer trimestre de este año.

De hecho, antes de salir a bolsa, la misma empresa reconoció que cargaban con un pasado financiero plagado de un largo historial de pérdidas, que podría cuestionar su rentabilidad. Esto sumado a que su salto a Wall Street tuvo lugar en una oleada de bancarrotas en el sector de las startups de comida a domicilio con el cierre de Sprig y Maple.

Un modelo de negocio poco rentable

En 2016, Blue Apron invirtió casi un 20% de sus ingresos en publicidad y márketing, y este año parece que sigue quemando sus billetes en lo mismo, pero con un resultado muy inferior al esperado: según la plataforma de análisis de datos 1010 data, los clientes de Blue Apron abandonan rápido, con solo un 50% de ellos pidiendo una comida a la semana siguiente de la primera.

Blue Apron ofrece paquetes de comida semanales, al precio de 9,99 dólares cada comida –un total de seis recetas cada semana–, pero el cliente recibe los ingredientes y las instrucciones de preparación. Este modelo de negocio ha sido cuestionado por muchos, y es que el precio es desorbitado teniendo en cuenta que el cliente debe cocinar por sí solo.

Otras alternativas, como los restaurantes de comida rápida o los convencionales, ofrecen precios similares por un plato cocinado y, además, resulta un ahorro de tiempo para el cliente. ¿Qué sentido tiene enviar los ingredientes sin cocinar a domicilio, si los supermercados hacen lo mismo?

Ahora mismo, Blue Apron está gastando casi 463 dólares por cliente nuevo adquirido, un número demasiado elevado para que la empresa pueda ser rentable. Aunque la empresa, en el comunicado trimestral, se ha mostrado optimista y a la expectativa de que las pérdidas se reduzcan gracias al supuesto resultado que habrán tenido sus inversiones en publicidad.

De mientras, los competidores avanzan sin pausa. La adquisición reciente de la cadena de supermercados Whole Foods por parte de Amazon podría hacer que la caída de esta última se vea acentuada. Y es que entre los planes de Amazon, se encuentran bajar los precios de los paquetes de comida a domicilio. Y si ofreciera platos preparados y listos para comer, sería la sentencia de muerte definitiva para Blue Apron.

Lee ahora: Blue Apron se lanza a Wall Street con unas cifras de escándalo

Más sobre Meal-kit Delivery

Amazon adquiere la cadena de supermercados Whole Foods Market

Amazon considera el recorte de personal en Whole Foods tras su adquisición

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here