La empresa neoyorkina de citas de lujo presume de éxito en un 95% de los casos

¿Cómo se encuentra el amor verdadero en una era dominada por las redes sociales y la tecnología del ‘swiping’? Para algunos, como las fundadoras de The Bevy, la clave reside en recuperar el momento en el que dos personas se conocen cara a cara, por primera vez. Nikki Lewis y Greta Tufvesson iniciaron en 2014 esta exitosa startup que presume de tener un índice de éxito de un 95% y más de veinte matrimonios fruto de las citas organizadas por ellas.

Volver a los orígenes del arte de aparejar

La ajetreada ciudad de Nueva York, donde el estilo de vida va ligado a las prisas y una cita no tiene lugar en la agenda, es donde The Bevy ha encontrado el éxito. Y es que según las mismas fundadoras, la tecnología actual y el ‘swiping’ son un “batiburrillo”, en el que no se sabe cuáles son las intenciones del otro o a cuánta gente está conociendo simultáneamente.

Para el tipo de cliente al que se dirigen, el servicio les ahorra muchas horas de chatear con alguien a través de las redes sociales, para más tarde descubrir, posiblemente, que la persona imaginada detrás de la pantalla no era lo que esperaban. La filosofía de The Bevy es conocer bien a cada una de las personas y aportarles “una relación más significativa”.

La garantía del éxito es la exclusividad del cliente

Entre 25.000 y 35.000 dólares es lo que cobran por cada encuentro amoroso. Está claro que se dirigen a un público de clase alta, entre los cuales se encuentran doctores, abogados, guionistas, gerentes… “Nuestro cliente es elegante, inteligente y exitoso”, afirma Lewis para Business Insider. La trayectoria profesional de las fundadoras –y casamenteras profesionales– hace justicia al público al que se dirigen. Tufvessen estudió márketing de lujo y Lewis se graduó en artes escénicas. Un dúo perfecto en el que una aporta el escenario y la otra las estrategias y técnicas emocionales.

Dirigirse a este tipo de cliente es precisamente lo que les ha asegurado el éxito. “Nunca trabajaremos con un cliente que no invitaríamos a cenar o que nunca presentaríamos a nuestra mejor amiga”, explicaron en una entrevista a Forbes. “Es por nuestra exclusividad que conseguimos aparejar a las personas”.

¿Hemos vuelto a la separación clasista?

Queda claro que un servicio de estas magnitudes sólo está al alcance de muy pocos, sin duda se trata de un servicio de lujo. Es más, si nos fijamos en el nivel de renta per capita de la población mundial, el servicio de The Bevy sólo está al alcance un 1% de la población mundial. Por lo que deberíamos preguntarnos: ¿De verdad están buscando el amor de su vida o sólo buscan a alguien de su clase social?

Durante los últimos años, hemos empezado a notar una leve separación entre las clases de la sociedad y sus redes sociales. Han aparecido muchas redes que actúan como “clubs de campo”, para que las personas con alta capacidad adquisitiva puedan comunicarse entre ellas. Estos son algunos de los ejemplos más claros:

Affluence

Si acreditas una cuenta bancaria superior a 1 millón de euros o unos ingresos anuales de 200.000 $, entonces puedes pertenecer a esta red social. Una vez dentro de la exclusiva red social, no necesitas pagar nada. Cualquiera puede solicitar la entrada, pero será denegada si no avalas tu riqueza. Entre sus miembros encontramos a altos ejecutivos, CEOs, managing directors… En ella comparten información y reciben consejos de expertos en viajes, tecnología y arte.

asmallWorld

Como bien dice su nombre, una red privada donde algunos afortunados pueden contactar entre ellos. Solo se accede por invitación de alguno de los miembros (entre ellos, Quentin Tarantino, Paris Hilton, Naomi Campbell o Christina Aguilera, dicen sus creadores). Lanzada en 2004 (fue de las primeras en aparecer) y se basa en una suscripción de 85 € anuales. Mediante la aplicación, accedes a privilegios como: descuentos en establecimientos, acceso a los mejores clubes nocturnos, recogida gratuita en el aeropuerto (solo Nueva York, Londres, París y Milán) y otros beneficios.

The Netropolitan Club

Es una red social cerrada, donde las personas “pudientes” se relacionan entre ellas. La suscripción inicial ronda los 9.000€, pero a partir de ahí sólo se pagan 3.000€ anuales. La red social se define a si misma como “un club de campo online para aquellas personas con más dinero que tiempo” (un slogan humile sin duda).

 

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