Científicos de la Universidad de Stanford han conseguido recargar una bombilla en movimiento a un metro de distancia

Los avances tecnológicos están a un paso más de llegar a cumplir uno de los sueños que tenía Nikola Tesla: que las máquinas puedan ser movidas desde cualquier lugar el universo. Científicos de la Universidad de Stanford han conseguido encender una bombilla LED a un metro de distancia transmitiendo la electricidad a través de la inducción.

Hasta ahora la electricidad inalámbrica se ha desarrollado con objetos a una distancia del generador, pero por lo general inmóviles. Esta vez, la bombilla LED se encontraba en movimiento por lo que supone un avance en la recarga de dispositivos y máquinas como automóviles eléctricos o máquinas industriales, por ejemplo.

Nikola Tesla fue quien inventó la bobina de Tesla, un transformador de energía que consigue multiplicar una pequeña carga en otra sumamente potente. Con este alto voltaje y a través del llamado ‘acoplamiento inductivo’, es posible hacer que la electricidad sea conducida de un lado a otro sin cables. En términos más sencillos, se aprovecha la electricidad generada por los campos magnéticos en las corrientes eléctricas para conducirla a objetos alrededor del campo.

La bombilla LED ha sido la primera barrera traspasada para dar inicio a lo que serán muchas más investigaciones para aplicar esta tecnología, algún día, para recargar dispositivos de manera inalámbrica y a grandes distancias, para permitir que las máquinas industriales se desplacen, o para recargar coches eléctricos en movimiento, por ejemplo.

La electricidad inalámbrica ya es una realidad

Puede que las próximas generaciones ya no conozcan qué es un cable, preguntándose por qué los dispositivos se llaman “inalámbricos”. Y es que los avances en la tecnología de la electricidad inducida por campos electromagnéticos no deja de avanzar: ya existen cargadores inalámbricos para dispositivos móviles, por ejemplo.

En el ámbito de los coches eléctricos, ya existen varios dispositivos comercializados que funcionan como cargadores inalámbricos, como el de FenSens, lanzado este pasado dos de junio. Éste último no necesita de instalación dentro del coche, sino que simplemente se engancha a la placa de licencia y funciona a través de una aplicación de móvil.

Disney, la empresa de entretenimiento, presentó a finales de febrero una habitación completamente inalámbrica, en la que los dispositivos se cargan automáticamente al entrar en ella. Sin embargo, al haber una concentración tan grande de energía, la misma empresa afirmó que debía haber una distancia de seguridad entre el foco de la bobina eléctrica y la persona.

Las limitaciones actuales en el campo de la electricidad inalámbrica son, principalmente, la distancia de la transmisión eléctrica y la capacidad de carga. Dos factores que están directamente relacionados entre si, y es que la longitud de la distancia es directamente proporcional al tamaño de la bobina generadora de electricidad –como mayor es el campo electromagnético, mayor será el alcance de la energía.

Lo que es seguro, es que la humanidad cada vez está más cerca de un mundo en el que los dispositivos móviles se cargarán mientras caminamos, en el que ya no harán falta visitas a la gasolinera porque los coches eléctricos se recargarán en cualquier lugar de la ciudad e incluso, en el campo de la salud, se podrán prescindir de muchas operaciones quirúrgicas al no necesitar intervención para cargar algunos dispositivos transplantados bajo la piel.

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