Satisfacer la necesidad de afecto de los humanos con robots sexuales

Entre 6.000 y 10.000 dólares es lo que cuesta un robot sexual de la empresa pionera del sector, Real Dolls, startup de Silicon Valley. Prometen cumplir los sueños y las fantasías sexuales de sus clientes, y es que cada robot sexual es totalmente personalizable –desde el color de la piel, el peinado o la forma del cuerpo, hasta el tamaño de los pezones y el color de las uñas–.

Pero lo más novedoso de los robots de silicona creados por Real Dolls es que tendrán personalidad: están dotados de un algoritmo (Inteligencia Artificial) que les permite tener conexiones emocionales y respuestas a estímulos con sus ‘usuarios’. Éstos últimos también podrán escoger los rasgos de la personalidad robótica que prefieran: “amable”, “tímido”, “feliz”, “inseguro”, “molesto” son algunos de ellos.

Pero eso no es todo. Según el CEO de la empresa, Matt McCullen, en el futuro se instalarán cámaras en los ojos de los robots para que sean capaces de reconocer los rostros humanos. Y que además de su función sexual, también podrán “proteger la casa cuando el usuario no esté”.

Como era de esperar, la gran parte de los robots sexuales que se fabrican actualmente imitan el aspecto de una mujer, pero también hay disponibles algunos robots masculinos. En este vídeo, proporcionado por Heart Street, se muestra cómo funciona la fábrica de Real Dolls desde dentro:

¿Una humanidad más feliz o un futuro amoral?

Existen varias campañas sociales contra la existencia de robots sexuales que buscan concienciar sobre las consecuencias de la proliferación de este tipo de productos. La idea de un futuro en el que los humanos buscarán el afecto en máquinas con Inteligencia Artificial escandaliza a la gran mayoría, y es que el debate social sobre las implicaciones éticas de este escenario está aún por empezar.

Sin embargo, los robots sexuales de Real Dolls han sido un éxito en ventas durante los últimos tres años, costando cada uno de ellos entre 6.000 y 10.000 dólares. Se sabe que en la lista de compradores se encuentran famosos, deportistas e incluso un premio Nobel.

Con todo ello, el CEO de Real Dolls confía en que estos robots sexuales aportarán más felicidad a la humanidad. También ha asegurado que el objetivo es que el usuario no solamente tenga relaciones sexuales con la máquina, sino que también se llegue a enamorar de él/ella.

Algunos también consideran que junto con el avance tecnológico, la gran parte de prejuicios y estigmas sobre los robots sexuales desaparezca, y que éstos podrán tener más funciones como son pedagógica o médica –en el tratamiento de disfunciones sexuales, por ejemplo–, o que permitirá la erradicación del trabajo sexual.

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