10 millones para llevar los aerodeslizadores de SeaBubbles a París este verano

SeaBubbles, startup francesa que espera ser el Uber de los taxis acuáticos, tiene un nuevo prototipo a punto para mostrarnos. El barco está preparado para la semiproducción y estará presente en la conferencia Viva Technology de París del próximo mes, semanas después de que la compañía anunciara que recaudó 10 millones de euros en fondos de MAIF, un grupo francés de seguros.

El año pasado, la startup futurista de los taxis acuáticos reveló por primera vez su audaz visión para revolucionar los viajes urbanos: una red fluvial de autobuses autónomos equipados con hidroplanos que se utilizarían para elevarse literalmente por encima de la superficie de las olas. Estos sistemas de transporte de agua se distribuirán a las ciudades situadas en las principales vías fluviales de todo el mundo para su uso a través de un servicio de ferry personalizado.

Los barcos flotan unos palmos por sobre del agua gracias al mismo fenómeno de la física que permitió que el velero Hydroptere estableciera registros récord de velocidad en agua. Alain Thebault y Anders Bringdal, un marinero y un windsurfista, respectivamente, iniciaron SeaBubbles a principios de 2016. Los primeros en confiar en este sueño fueron el fundador de Parrot (fabricante de aviones no tripulados), Partech Ventures y el fondo respaldado por el gobierno francés, el BPI. Ahora, con el apoyo de MAIF (una mutua de seguros francesa), los fundadores pretenden tener una docena de buques en el río Sena de París para este verano.

Prepárate para el “SeaBubbles Pop Up Tour”

Estas demostraciones públicas, bajo el nombre de “SeaBubbles Pop Up Tour”, incluirán pruebas abiertas para inversores, medios de comunicación y miembros del público. SeaBubbles espera expandir su servicio a una docena de ciudades de Europa, Asia, Oriente Medio y Estados Unidos en 2018, con su servicio de taxis acuáticos a la carta operando en 50 ciudades en 2024.

Por supuesto, SeaBubbles enfrenta enormes desafíos financieros y regulatorios. Bringdal y Thebault tienen que construir un prototipo de trabajo, atraer a los inversores, convencer a los funcionarios de la ciudad para que puedan operar en sus vías navegables y construir una aplicación para los pasajeros. También tienen que demostrar que estos buques son seguros, e instalar estaciones de carga eléctrica. Uber sólo tuvo que crear una aplicación, pero SeaBubbles tendrá que crear toda una red de transporte desde cero.

 

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