snapchat-facebook

“Los grandes artistas copian. Los mejores roban’ – Steve Jobs

Evan Spiegel contemplaba desde arriba del piso de la Bolsa de Nueva York. Los espectadores lo estaban grabando con las ‘Spectacles’, las gafas de sol retro de su propia compañía. Instantes después, sonaba la campana que anunciaba Snap Inc. como nuevo jugador entre los grandes de la tecnología. A diferencia de la salida a bolsa, Spiegel no anunció grandes promesas de cambio en el mundo. A pesar de ello, la empresa acabó con una valoración superior a los 28 billones de dólares, un 44% superior al inicio del día.

Snapchat – una aplicación social popular entre los jóvenes por sus mensajes que se autodestruyen –  ha crecido a la sombra de Facebook. La aplicación tenía menos de un año de vida cuando Facebook salió a bolsa en 2012. 18 meses después, Facebook lo vio como una amenaza significativa y se ofreció a comprarla por 3.000 millones de dólares. Spiegel y su cofundador, Bobby Murphy, rechazaron la oferta, un arriesgado movimiento que ha valido la pena: después de la OPV de esta semana, sus participaciones valen más de 4.000 millones de dólares por cabeza.

Facebook busca convertir ‘Snapchat’ en una simple utilidad más de sus aplicaciones

Cuando Zuckerberg no pudo comprar Snapchat -como lo hizo con Instagram y, más tarde, con WhatsApp-, pidió a sus ingenieros que la copiaran. Después de los intentos fallidos iniciales con Poke y Slingshot, Facebook tuvo éxito el verano pasado cuando introdujo “stories” – colecciones de fotos y videos que duran sólo 24 horas – a Instagram. Ahora Instagram Stories tiene más de 150 millones de usuarios activos diarios. Su objetivo es copiar la función en WhatsApp y en la aplicación principal de Facebook.

‘Good artists copy; great artists steal’ / ‘Los buenos artistas copian; Los grandes artistas roban’. Estas palabras las acuñó hace décadas la leyenda de Silicon Valley Steve Jobs. Los movimientos de Facebook han convertido Snapchat en una utilidad más en sus aplicaciones, pudiendo haber provocado que tanto los movimientos de salida a bolsa de Snap, la diversificación con nuevos productos de la compañía (Spectacles) y la adquisición de startups alrededor del globo sean una huida hacia adelante ante la dificultad del reto que supone ‘robarle’ usuarios a Facebook de una edad superior a los 25 años.

Izq. Mark Zuckerberg, CEO de Facebook / Der. Evan Spiegel, CEO de Snapchat

“Nuestra misión no es ser una empresa pública. Nuestra misión es hacer el mundo más abierto y conectado.”

Estas fueron las palabras que pronunció Mark Zuckerberg, el mayor rival del fantasma amarillo, en 2012 tras la salida a bolsa del gigante azul. Este no es el único contraste entre las dos compañías. Facebook era ya rentable cuando salió a bolsa. Snap Inc., en cambio,  encarna la burbuja tecnológica en su máximo esplendor. Una empresa que facturó 400 millones $ en 2016 y tuvo pérdidas por valor de 500 M$, termina su primer día en el parqué con una valoración alrededor de los 30 B$. Se trata de la OPV más ‘cara’ de la historia de las tecnológicas, por delante de empresas como Twitter, Facebook o Google.

Snap justifica el precio de sus acciones en las expectativas futuras de crecimiento, al contar con la mayoría de sus usuarios en Estados Unidos, donde el segmento de la publicidad en el móvil muestra un “importante” crecimiento que, no obstante, el incremento de usuarios activos de Snapchat se ralentizó hasta el 3% en el cuarto trimestre de 2016, frente al 16% acumulado en los seis primeros meses, ante la intensa competencia de Facebook a través de Instagram. El crecimiento en facturación de la compañía amarilla se multiplicó por ocho de 2015 a 2016, pero los retos que tiene por delante la compañía (la feroz competencia de Facebook, la dificultad de atraer usuarios con una edad superior a 24 años) suponen una gran pregunta ante la que podría ser una compañía incapaz de alcanzar el break even jamás.

Los inversores confían en que Snapchat podrá competir con Facebook en el mercado del marketing online.

Snap Inc. quiere ser la primera empresa en tener éxito en enfrentarse a Facebook, que ahora vale casi 400 billones de dólares. La pregunta es si su base de usuarios leales y su tecnología inteligente será suficiente – o si seguirá la decepcionante trayectoria de otro aspirante como Twitter.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here