Muchas divergencias por la nueva ley de privacidad

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decretó la semana pasada una ley por la cual se eliminan las garantías de privacidad en todo Estados Unidos. De acuerdo con esta ley, los proveedores podrán vender la información de todos sus usuarios al mejor postor.

Esta nueva reforma fue aprobada la semana pasada en el Congreso, donde los republicanos hicieron valer su mayoría en el hemiciclo para rescindir un reglamento que los demócratas habían redactado para la Comisión Federal de Comunicaciones. Este reglamento reclamaba el consentimiento de los usuarios con tal de que los proveedores pudieran comerciar con su información personal.

Una dualidad del oligopolio y la privacidad

Las dos ideas que se enfrentan en este caso pueden tener lógica dependiendo del punto de vista. Los republicanos, con Trump al poder, apuestan por un mercado libre, es decir, un mercado poco regulado donde se deje a las empresas actuar según las leyes del libre comercio.

Pero debemos entender los diferentes argumentos, esto no significa que los republicanos pretendan vender nuestra información privada para enriquecerse. Esta derogación busca romper con el oligopolio de la información que hasta el momento llevan a cabo empresas como Facebook o Google. Estas empresas dominan el mercado gracias al hecho de que sus usuarios crean su propio perfil y facilitan la información de buen grado. El reglamento que han derogado permite a otras empresas entrar en el sector del marketing online, compañías como Verizon, Comcast o AT&T también podrán actuar en este mercado. Es decir, la anulación de este reglamento no significa que a partir de ahora empezarán a vender tus datos privados a todo el mundo: eso ya lo hacen desde hace tiempo. Lo que sucederá a partir de ahora es que muchas otras empresas también lo podrán hacer. Google y Facebook ya no tendrán el privilegio de ser las únicas en generar ingresos por vender tus datos.

Congreso de los Estados Unidos de América

Por otro lado, los demócratas abogan por seguir con el reglamento que había instaurado Barack Obama, por el cual se restringía la venta de datos personales a determinadas empresas: cuantas menos empresas puedan comerciar con tu información, menos se incumplirán los derechos de privacidad de los usuarios. Una moral objetable.

Un mercado polémico, pero en auge

Las empresas que ahora conseguirán entrar en el mercado se habían opuesto rotundamente a las restricciones que instauró Barack Obama. La restricción de entrada a ciertas empresas parecía una injusticia desde su punto de vista. La nueva derogación permitirá a compañías como Verizon, Comcast o AT&T la posibilidad de entrar en un sector que ya mueve más de 83.000 millones $ al año.

Por otra parte, defensores de la privacidad online como el CEO del Centro para la Democracia Digital, Jeffrey Chester, declararon al diario The Washington Post que con esta norma «los estadounidenses no estarán nunca a salvo de tener sus datos personales sigilosamente examinados y vendidos al mejor postor».

Ahora es el momento de la reflexión propia. Deberíamos debatir con nosotros mismos cuáles son los derechos que se están infringiendo y cómo deberíamos actuar. Por otro lado, también debemos estudiar el actual sistema de libre comercio y cómo podemos afrontar el tema de la privacidad sin crear desigualdades ni injusticias en el mercado. Así que, estas son mis preguntas: ¿Vale la pena proteger nuestros derechos privados a cambio de crear un oligopolio de la información? ¿O deberíamos abogar por una competencia justa y facilitar el acceso a la información en detrimento de nuestros derechos de intimidad?

El debate está servido

 

Artículos que pueden interesarte

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here