Uber concluye una investigación interna en la que se han estudiado 215 reclamaciones por discriminación y acoso

20 empleados han sido despedidos, 30 avisados y seis tienen un último toque de atención. Uber ha concluido hoy una investigación interna a fondo, iniciada en febrero, tras recibir 215 reclamaciones sobre incidentes dentro de la empresa relacionados con actos discriminatorios, acoso sexual y laboral, comportamientos poco profesionales o bullying, entre otros. Del total de los 215 casos estudiados, 100 han sido desestimados y 57 aún se encuentran bajo revisión.

El gran gigante tecnológico del transporte colaborativo, que cuenta con una plantilla de 12.000 empleados, por fin ha decidido afrontar sus problemas internos tras salir a luz diversos escándalos, entre ellos el sonado caso de acoso sexual denunciado por Susan Fowler, exingeniera de Uber, el pasado febrero.

La investigación fue iniciada en febrero de este año, de la mano de Eric Holder, antiguo fiscal general estadounidense y el bufete de abogados Perkins Coie. Durante estos cuatro meses se han realizado más de 200 entrevistas a empleados de la empresa. La gran parte de las reclamaciones provinieron de las oficinas localizadas en San Francisco, aunque también llegaron de otras sucursales.

Las acusaciones por acoso sexual dentro de la empresa han dañado seriamente la imagen de Uber durante los últimos meses. El jefe de Recursos Humanos de la empresa declaró a finales de mayo que no consideraba el acoso sexual como un problema en la compañía.

Meses de crisis en la mayor empresa de transporte

Uber empezó mal el 2017; perdiendo a más de 200.000 clientes por el hashtag #DeleteUber y sus conexiones con el presidente norteamericano Donald Trump. Pero el verdadero declive comenzó en febrero, cuando Susan Fowler publicó en su blog personal la situación de acoso sexual que había sufrido durante más de dos años trabajando en Uber. Sus superiores en la empresa ignoraron repetidas veces sus reclamaciones e incluso la amenazaron con despedirla si iba más lejos.

El 22 de febrero, el periódico The New York Times publica un informe que demuestra el uso de cocaína y acoso sexual de los empleados de la empresa durante una reunión de empresa. Tras esto, una denuncia de Google por apropiación intelectual y la publicación de un vídeo donde Kalanick, CEO de Uber, contestando mal a un conductor de su propia empresa.

En marzo empezaron las dimisiones de ejecutivos de la empresa en medio de la mayor crisis de Uber. Primero fue Ed Baker, vicepresidente de P&G (Producto y Crecimiento). El 19 de marzo, el entonces presidente de la empresa dimitió: Jeff Jones admitió que abandonaba por sus diferencias de valores y creencias con Uber. Rachel Whetstone, jefa de Relaciones Públicas, también se subiría al carro el 11 de abril.

Paralelamente, la empresa anuncia que ha perdido 700 millones de dólares en el primer trimestre de 2017 mientras intenta encajar la marcha de su director financiero, Gautam Gupta. Surgen rumores de la salida a bolsa de esta empresa tecnológica valorada en 69.000 millones de dólares, pero la crisis de Uber parece no terminar y de mientras, las empresas competidoras suben escalones para aprovechar al máximo este momento.

Lee ahora: Uber ha contratado a un nuevo directivo cuyo único trabajo es arreglar los problemas de liderazgo

Uber pierde $700 millones en el 1T y despide a su director financiero

El ‘Juego de Tronos’ mundial entre Uber y sus competidores

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here